En la medianoche
de esta dimensión
esta tu nombre
enardecido en mi pecho
desvelado
Mi piel se deshace
se cae a versos
por la espera anonadada
en este puente sin destino
tus pasos golpean
mis ojos y mi voz
ya no me soy
en la fría fortaleza
que conociste
tu respiración
es lo único que consuela
a ese jardín marchito
que me vio nacer
lo único que arrebata
de mi sueños
los poemas
Pero las espinas de tu rosa
han desangrado la imagen
que vivía en mí
ya no estás en esa foto
ni estoy en ese beso
que dejaste morir
Mi jardín duerme
en mis cabellos
mi vestido inocente
juega con el viento
que te devoró
Se ríe de mi el ocaso
y la golondrina,
deben intuir que no vendrás
Es de madrugada
y la llovizna
ha cristalizado mi piel
de olvido y nostalgia
Esperare hasta romperme
de palabras vanas
y soñare hasta dormirme
en tu cuerpo ausente.
Otra noche más
me abrasará tu sombra