Te escuche reír
y camine tranquila
te vi mirar el cielo
con ensoñación
y sonreí
Emanas de tu piel
un perfume tierno
y tu mirada,
traviesa y fugaz
me recorre
la luz de un farol
nos acompaña,
descansan mis palabras
en tu boca
ellas se dicen solas
en el alba
Fotografía: Franco Vitale.
