martes, 11 de diciembre de 2012

Allí estás como cada noche antes de dormir, en mi cabeza, luciendo esa autenticidad y esa inocencia que difiere tanto de la mía.
Me es imposible conciliar el sueño, por que se remueven en mí esas indescifrables sensaciones que has alimentado y como si fuera poco tu sonrisa además de calarme los huesos me desvela, has avivado con eso este convulsivo insomnio que viaja cada noche por mi sangre...
Puedo tener la sangre aun más fría
aun más cruel y monstruosa
Podría alimentar y dejar salir
a esa naturaleza
bestial que me rige
y devorar gustosa el miedo
que me punza ...