Se detuvo frente a mí
cortándome el paso
y la respiración
clavó en mi sus ojos
desorbitados por el hambre
y las ansias
Me sentí horrorizado
pero a la vez, seducido
por aquella presencia
que se manifestaba en mi camino
La escuché gruñir
y rasgar la tierra con sus garras
venía por mí
y yo apenas pude dar
un paso hacia atrás
parte de mi estaba dispuesto
a recibirla una vez más
hasta la noche parecía temerle
escondida en la funesta espesura
de este bosque...
La oscuridad también me asecha
¿Quien me devorará primero?
me pregunto.
