lunes, 15 de abril de 2013

Dante

Se detuvo frente a mí
cortándome el paso
 y la respiración
clavó en mi sus ojos
desorbitados por el hambre
y las ansias

Me sentí horrorizado
pero a la vez, seducido
por aquella presencia
que se manifestaba en mi camino

La escuché gruñir
y rasgar la tierra con sus garras
venía por mí
y yo apenas pude dar
un paso hacia atrás
parte de mi estaba dispuesto
a recibirla una vez más

hasta la noche parecía temerle
escondida en la funesta espesura
de este bosque...

La oscuridad también me asecha
¿Quien me devorará primero?
me pregunto.