Me gustaría dormir
a la sombra de tus árboles
Esconderme en sus raíces
y deshojarme
en la lentitud de la tarde
Ser mi cuerpo
la orilla
donde encayan
las palabras
ser mi voz
el río que cantan
los pájaros de la dicha
"Muero extrañamente... no me mata la vida, no me mata la muerte, no me mata el amor, muero de un pensamiento mudo...como una herida" Delmira Agustini
sábado, 13 de diciembre de 2014
Primavera
Era la primavera,
pero en sus ojos
cargaba a todos los inviernos
Era el sol de mediodía
pero en ella siempre la noche
Loba desmembrada de pasiones
que corre a beberse la luna,
para mudar de cuerpo
para limpiar el cuerpo
y tener su aullido
la forma del llanto
pero en sus ojos
cargaba a todos los inviernos
Era el sol de mediodía
pero en ella siempre la noche
Loba desmembrada de pasiones
que corre a beberse la luna,
para mudar de cuerpo
para limpiar el cuerpo
y tener su aullido
la forma del llanto
martes, 2 de diciembre de 2014
Callarse
Caer un día
en la boca de la noche
Derrotada
Y dejarse enterrar sus dientes,
Sangrar de soledad en su garganta
Correr por su espesura de bosque
Y permanecer callada
Hacerse agua para cicatrizar
El desamparo
en la boca de la noche
Derrotada
Y dejarse enterrar sus dientes,
Sangrar de soledad en su garganta
Correr por su espesura de bosque
Y permanecer callada
Hacerse agua para cicatrizar
El desamparo
miércoles, 19 de noviembre de 2014
Somnolencia
¿En que pliegue de la noche
te escondiste?
¿En que susurro guardaste mi nombre?
Me recuerdo volcándome
en tu boca como un río
deshaciéndome en tu piel como el agua
devorándote con hambre y con locura
¿Por que el sol descubrió esta soledad?
Mi cuerpo derramado
sobre el olvido
mi cuerpo mordido y deshabitado
descansa a la sombra
de los pájaros
Las palabras que quedan en mi voz
no dicen nada
están así de solas y calladas
y las tuyas, tan vacías y fugaces
se disuelven en el viento
te escondiste?
¿En que susurro guardaste mi nombre?
Me recuerdo volcándome
en tu boca como un río
deshaciéndome en tu piel como el agua
devorándote con hambre y con locura
¿Por que el sol descubrió esta soledad?
Mi cuerpo derramado
sobre el olvido
mi cuerpo mordido y deshabitado
descansa a la sombra
de los pájaros
Las palabras que quedan en mi voz
no dicen nada
están así de solas y calladas
y las tuyas, tan vacías y fugaces
se disuelven en el viento
martes, 4 de noviembre de 2014
La voz del río
Hoy el río se ha callado
no quiere hablarme
y yo necesito oír su voz
para saberme acompañada
Los botes pasan
por su lomo de agua
pero ninguno te trae
hasta mi orilla
Cuanta soledad en ese instante
donde nadie acudió
al llamado de la tarde
lunes, 3 de noviembre de 2014
Capullo
Me retraigo inevitablemente
en la oscuridad, en la noche sin palabras
Refugio tras la ceguera
lluvia y tempestad
voces de invierno
"Mujer de azul"
oleo de Teresita Martí
en la oscuridad, en la noche sin palabras
Refugio tras la ceguera
lluvia y tempestad
voces de invierno
"Mujer de azul"
oleo de Teresita Martí
La caída de la noche
Es de noche en todas mis palabras
en todas mis voces
en todos los rincones de la poesía
que empuño
Es de noche y quiero despertar
en todas mis voces
en todos los rincones de la poesía
que empuño
Es de noche y quiero despertar
domingo, 19 de octubre de 2014
La historia concluye junto con la tarde
no quedan más colores, ni nada que decir
la alta noche tiende un velo de silencio
La luna ausente hace que el camino
se pierda en la frondosa oscuridad
ojos inútiles
Mi herida sangra poesía
la boca sellada y sedienta de palabras,
el cuerpo vestido de sombras busca el río
el río perdió la voz y aquietó sus aguas
sus aguas ya no me limpian la noche
me llenan de ella.
no quedan más colores, ni nada que decir
la alta noche tiende un velo de silencio
La luna ausente hace que el camino
se pierda en la frondosa oscuridad
ojos inútiles
Mi herida sangra poesía
la boca sellada y sedienta de palabras,
el cuerpo vestido de sombras busca el río
el río perdió la voz y aquietó sus aguas
sus aguas ya no me limpian la noche
me llenan de ella.
miércoles, 15 de octubre de 2014
Mutación
Me he vuelto lluvia
o río de silencio,
corriente de agua
que en su llanto
nombra la noche indesible
me he vuelto nido
de sombras y despedidas
o río de silencio,
corriente de agua
que en su llanto
nombra la noche indesible
me he vuelto nido
de sombras y despedidas
jueves, 11 de septiembre de 2014
Lo que trae el río
A Martín Rivas.
El agua que viene con el río
cargada voces lejanas
se abre camino entre la tierra
para darme el amanecer
El amanecer llega hasta mí
para que pueda beberlo
y sentir que su frescura
me recorre y me despierta
El río me abre los ojos,
por tanto tiempo sellados
en la noche,
Y es un despertar
de pájaros libres,
yo me adentro en ese cielo
que puedo beber y sentir
y una vez limpia
de tardes, noches y agonías
vuelvo a tu boca,
a tu brazos de río calmo,
la única tierra donde el sol
no muere nunca.
El agua que viene con el río
cargada voces lejanas
se abre camino entre la tierra
para darme el amanecer
El amanecer llega hasta mí
para que pueda beberlo
y sentir que su frescura
me recorre y me despierta
El río me abre los ojos,
por tanto tiempo sellados
en la noche,
Y es un despertar
de pájaros libres,
yo me adentro en ese cielo
que puedo beber y sentir
y una vez limpia
de tardes, noches y agonías
vuelvo a tu boca,
a tu brazos de río calmo,
la única tierra donde el sol
no muere nunca.
jueves, 28 de agosto de 2014
Fluir
Escrito en septiembre del 2013
Fluye mi voz
rota, carcomida
abrazada por el olvido
se desliza entre las piedras
entre la hondura transparente
que se agita, que seduce, que da vértigo
yo la acompaño para que la soledad
no la silencie, ni la deje morir
yo me escondo en el caer
súbito de una gota
que se deshace
en el tiempo
en el verso
en el agua...
Fluye mi voz
rota, carcomida
abrazada por el olvido
se desliza entre las piedras
entre la hondura transparente
que se agita, que seduce, que da vértigo
yo la acompaño para que la soledad
no la silencie, ni la deje morir
yo me escondo en el caer
súbito de una gota
que se deshace
en el tiempo
en el verso
en el agua...
miércoles, 27 de agosto de 2014
Viento
Aquí duerme un viento
un río de voces
que corre veloz
entre mis versos
Es un viento
que desnuda las palabras,
que las abre
y las arrastra hasta mi boca
para que se digan
Para que corran con el río
que disuelve entre susurros
las llagas del pasado
un río de voces
que corre veloz
entre mis versos
Es un viento
que desnuda las palabras,
que las abre
y las arrastra hasta mi boca
para que se digan
Para que corran con el río
que disuelve entre susurros
las llagas del pasado
martes, 19 de agosto de 2014
Para ser libre, hay que estar solo
Escribirte es lo mismo que llorar,
es lo mismo que gritar,
es lo mismo que morir mil veces,
pero aun así te escribo
y cada palabra en la que pienso
cada frase que hilo con mi llanto
muere con mi voz
anida el dolor en las hojas
de esas cartas
Que jamás te entregaré
Yo elegí la libertad,
y para ser libre
hay que estar solo...
ese es precio
Tanta libertad
termino por aplastarme
por llevarme por un camino
de placeres transitorios
y entregarme a lo fugaz
Nada de eso valió la pena
y es lo que me seguirá esperando...
es lo mismo que gritar,
es lo mismo que morir mil veces,
pero aun así te escribo
y cada palabra en la que pienso
cada frase que hilo con mi llanto
muere con mi voz
anida el dolor en las hojas
de esas cartas
Que jamás te entregaré
Yo elegí la libertad,
y para ser libre
hay que estar solo...
ese es precio
Tanta libertad
termino por aplastarme
por llevarme por un camino
de placeres transitorios
y entregarme a lo fugaz
Nada de eso valió la pena
y es lo que me seguirá esperando...
Fantasmas.
Querido Fantasma
Hoy ya son tres meses de silencio
no has emitido ni un susurro
no has hecho movimiento
alguno para despertarme
y casi que te olvidaba...
ahí encerrado en mis cajones
en las palabras dormidas,
en mis cuadernos
polvorientos de abandono
Casi que te olvidaba...
hasta que vi la noche
la noche que grita mi nostalgia
casi borro tu nombre
pero ella me lo trajo de vuelta
En un rumor de hojas y ramas
que silvaban
y ese silvido...
ese rumor...
que era tu nombre
moría en mi garganta
se adentraba en las profundidades
más inalcanzables de mi pecho
y se hundía
y me ahogaba
y yo también moría con tu nombre
y la noche me vestía de ausencias
Hoy ya son tres meses de silencio
no has emitido ni un susurro
no has hecho movimiento
alguno para despertarme
y casi que te olvidaba...
ahí encerrado en mis cajones
en las palabras dormidas,
en mis cuadernos
polvorientos de abandono
Casi que te olvidaba...
hasta que vi la noche
la noche que grita mi nostalgia
casi borro tu nombre
pero ella me lo trajo de vuelta
En un rumor de hojas y ramas
que silvaban
y ese silvido...
ese rumor...
que era tu nombre
moría en mi garganta
se adentraba en las profundidades
más inalcanzables de mi pecho
y se hundía
y me ahogaba
y yo también moría con tu nombre
y la noche me vestía de ausencias
Domingo
Cada día después de encontrarnos, me despierto con un gusto amargo en la boca, me despierto sintiendo el peso de la soledad y el alivio de haberla calmado al menos un poco. Si tan solo estubieras aquí todos los días, si tan solo tus caricias no fueran para mí millones de pájaros que me cortan la voz, si tan solo tus besos no fueran pequeños puñales que se entierran en mi alma.
Tengo que huir todos los días, de esta miseria, este andar atrofiado por la noche, de este silencio que me clava los dientes y me traga poco a poco. Tengo que huir por que mi voz se esta muriendo y no puedo gritar tu nombre, huir también de vos rumor de rio, ramajes secos que rasgan mi piel con cada abrazo.
Pero estás en todas partes, no hay a donde huir y tu jaula se alza sobre mí condenándome al encierro, mi cuerpo enmudecido ve las flores marchitas que se deshojan en la lentitud de mi martirio. Cuando logro abrir los ojos ya estoy en el infierno y las llamas vuelven a quemarme, la voz se vuelve a cortar y el alma vuelve a morir. Así en un ir constante, siempre seducida por el abismo y siempre devorada por el. Siempre rota y quemada, siempre llena de sombras y silencios, de noches, de infiernos.
martes, 1 de abril de 2014
Rumores de noche
En esta poesía
de noche perpetua
hay un rumor a flores marchitas
que se deshojan
en la espera
Un rumor
de pájaros enjaulados
que buscan la muerte
En esta poesía
hay un verso que vaga
en el desvelo que rompe
las horas y retarda el amanecer
La noche de Alejandra
" La noche tiene la forma
de un grito de lobo"
Alejandra Pizarnik
La noche
más que un grito de lobo
Alejandra, me parece
una mordida
Una mordida de tiempo
de soledad y de silencio
Una mordida
que nos hace sangrar
de locura
Aullar
en la desesperación nocturna
como lobos solitarios
a la luna
Escucharte
A mi fanstama A.A
Escuchar tu voz
es traer de vuelta
los fantasmas
es abrirme a que tus sombras
me habieten, me desgajen y
me rompan todas las palabras
Escucharte es recaer
en el desvelo
es divagar en tu voz
de perversa resonancia
es llenarne de cenizas y preguntas
es dejarme llover en la poesíaAlba
Dormir...
en el amanecer
que se refugia
en tu espalda
Dormir
en el desorden oscuro
de tu pelo
en el suspiro anonadado
de mi piel apricionada
por las caricias del sol
en mi cintura
El sol que te amanece,
me acaricia
y la noche que se perpetúa
en tu voz
adormece las dolencias
Tu cuerpo, el mío
y la sonrisa.
Ruptura
La noche roía
mi existencia
con la sola intención
de romper mi oscuridad
y abrir mi voz
La nohe ha roto
los cristales,
me ha desarmado
y es la misma noche
que te ha pedido
que recojas
los infames pedazos
que me nombran
La noche,
tu abrazo, el beso
termine por aflorar
en el amanecer
de tu poema.
Trascendencia
Atrapado en mi escritura
el grito de un adios
rompe el silencio
ya no me dejo morder
por la noche
ni me dejo violentar
por su oscuridad,
me dejo abrazar
fundir en su frescura
los versos que doy a luz
Versos que acrecientan
la trascendencia de mi voz
Hondo desvelo
Hurgar, casi con ultraje
en mi hondo desvelo,
en la avidés de la ausencia
del sueño que huye
escarbar en la oquedad
que descubre mi pecho
manchado del caoba
que trepa la ventana
Respirar el verso
que anida en tu boca
dibujarlo en el silencio
de tu cuerpo
y dejar que aflore
en la infinidad
de mis poesías
El río
En la claridad del río
se ahogan las voces
de la noche,
el agua las amordaza
me las arranca de adentro
y las mutila
En el río
las palabras se me rompen
se desmigajan en la arena
y no se dicen
El rio, la claridad del rio
en mis mis manos
se desnuda, se abre
se vuelca y se dibuja
me llama
El río se lleva la demencia
de mis versos nocturnos
me invita a ver el sol
nacer de mí.
La voz
Mi andar solitario
en tu nombre
mi andar en la plena
demencia de evocarte
mi andar sin voz
mi voz sin grito y sin palabras
mi voz sin mí
mi voz marchita
Mi andar que se quiebra
y espera en una calle
de faroles rotos
y luces partidas
mi andar que desfallece
en la humedad
en la ausencia
en el olvido.
La tarde
La tarde me cayó encima,
pesada silenciosa quieta.
Todo se deshacía en esa quietud
todo era peso inaguantable
lunas partidas al pie de la ventana
Me mordió las manos
donde moraba el poema
y él también se deshizo
y tu cuerpo fue también
tarde pesada, silenciosa y quieta
y tus palabras fueron también
peso inaguantable
y lunas partidas al pie de la ventana
La tarde muda y casi ciega
agrieta los silencios en tu boca
me trae un callado despertar de pájaros
astillas de agua
nubes solitarias
ausencia en la piel.
Pájaros
En el verano
la noche no es tan fría
como para romperse
en nostalgias
bebo de ella el rocío
que disulve las llagas
que dejó el invierno
con su nevar despiadado
respiro el beso
que calla las voces y el miedo
lo siento
como pájaros en la boca
que entre gritos
disuelven el olvido.
Te dejaré habitarme
A V. F
Te irás y yo no te detendré
te irás sin saber
de estas palabras
Sin saber de mi voz
que interrumpe el silencio
a mitad de la tarde
Te iras y mutilaré
cada lágrima
que quiera traicionarme
Te irás y no correré
en tu búsqueda
ni me refugiare en el pasado
Adios querida poesía
piel de versos blancos
y mirada oscura
te dejaré habitarme
la memoria
te dejaré llover
te dejaré vivir
en mis cuadernos
en mis silencios
en mis olvidos.
Desarraigo
Vivo sin hechar raices,
en las voces, las miradas
las palabras, las pieles
vivo en el desarraigo
en la demencia
en la noche que sufre
Me desplazo
con fluir del viento
con el correr del río
que susurra mi nombre,
y vuelo
Pero en el vuelo en el que vivo
no hay donde hechar raices
no hay voces, ni miradas
palabras o pieles
todo se me vuela
todo huye
Por eso para mí
la noche
es inmortal
La de la cruel dentellada
La de la cruel dentellada
no quiere mordidas
quiere susurros
lunas que muden de piel
y lluevan poesía
La de la cruel dentellada
no quiere saber de garras
quiere caricias
versos que se tejan en su cuerpo
y alzen la voz
La vuelta
La casa de pronto
se sintió inmenza,
desierta y fría
como la muerte
habitada por la sombra
de una inacabable soledad
La casa de pronto
me quedó demaciado grande
y callada como el tiempo,
como mi voz en el vacío
como los versos en la oscuridad
La casa de pronto
se sintió ajena,
como si fuera desconocida
y ella también me vió
sin reconocerme
en ese momento supe
que la lejanía me sanaba
que volver es imposible
que mi regreso
era corromper esa tranquilidad
tan desolada que era nuestra
Volver era una absurda
intrusión al pasado
Ramajes
Con las alas rotas
un pájaro se posa
moribundo en mis ramajes
y teje ahí
su nido de muerte
yo lo envuelvo
con mis brazos
de arbol seco
y el murmullo del río
me acaricia los pies
firmes en la tierra
En su gémido último
mi tiempo se detiene
el río calla
la tierra se agrieta
en el silencio
y mis ramas partidas caen
como lágrimas
la noche llega con su bote
y llama al ausente para llevarlo
al otro lado de la costa.
Amanecida
El amargo amanecer
del café en mis labios
el golpe sordo de la lluvia
en mi cuerpo
El bullicio natural
del agua que se desnuda
y revuelve los pensamientos
Duermo en mis palabras.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)




