jueves, 3 de noviembre de 2011

Bestial

Al mito que no despertó mi fé

Sobrevivo en esta era
como el ser me lo permite
mi cuerpo frío y frágil
ser arrincona
bañado en cenizas
suspira,

Una ausencia
le sonríe a mi sueño
al viento gélido
cárcel de mi voz

Lágrima invisible
del tiempo
inerte figura
de sangre blanca
ven,
estoy aquí, sin existir
esperando tu redención

Noche

Han temblado mis huesos
por tus manos
surcadoras de mi piel
invade tu perfume
mi cuerpo
se escabulle
por mi sangre

Trastabilló mi voz
entre el beso
enamorado y secreto
que interrumpió
la noche.

Silencio

Para el murmullo de la habitación
que no me deja dormir


A veces el silencio
Me rasga, me atraviesa
Como si fuera una daga
Que corta mi respiración

Abunda la luz
Que enciende mi poesía
Nacen por cada verso
Sombras agazapadas
En mi silencio
Asesino de noches

El silencio
Siembra nostalgia
Tortura mi voz
Acompaña el nacimiento
De mis versos
Con una canción triste
Del infierno



El silencio es virgen
Del veneno de mi sangre
Una puñalada de insomnio
A mi cordura

Llevo al silencio
Tatuado en el ser
Llevo muda la voz de la que fui
Haciendo crecer a la que soy

Arden los días en mi pecho
Quema el silencio mi alma suspendida
Se ahogan los miedos
En la nada que me sorbe

Despertar

Para él, que ayer fué y hoy no es.

Se despertará esa mañana
con el sabor de su aliento
en la piel,
Respirara el perfume
que agoniza entre las sabanas
Y pensará en ella

Extrañaran sus manos
la posesión
sus labios recitarán
su nombre
en el sol que lo consuela

Se despertará
anhelando una nueva caricia
deseando en el silencio
que vuelva
a sus brazos

Mañana
se envolverá en el perfume
en los cabellos
y en la voz
de esa mujer
No querrá despertar entonces,
no querrá dejar que ella se vaya
y ella con el nacer del sol
tampoco querrá irse.

La ventana

Inspirado en la novela "El Tunel" de Ernesto Sabato,
y otras secuencias oscuras de mi vida.


Cuando haya una ventana
habrá un consuelo
existirá un abrazo
destinado a mi cuerpo
cautivo
Cuando encuentre esa ventana
ya no estará oscuro
y podré verme

Cuando toque esa ventana
estaré tocando la libertad
y respirando tu aire

Tu sonrisa es la llave
para romper los muros
Tu sonrisa es la ventana
que desde el otro lado
me llama

Tu sonrisa de sol
me arrancó del túnel
ya no hay silencio
ahora puedo verme
distingo colores
y esencias

ya no necesito una ventana
que porte hilos de luz
por que en mi respiración
se filtra el sol
y en mi voz solo existe
su nombre.

Sombra

A "Puro Verso"


Sombra, impaciente
Portadora del insomnio
En tu abrazo con el sol
Surgió la noche
En tu sed de luz
Creció de una flor
La luna

Sombra, musa del tormento
Inspiras a un ángel gris
A repartir los sueños
Arrastras la libertad de las palabras
Al poeta

Sombra, disparadora de miedos
E inspiraciones
Despiertas las almas
de una ciudad dormida
Por tu abrazo.

Mirada

A Agustín Arevalo

Su mirada y la mía
Se encontraron
Y en pecho se volcó
Una sensación despavorida
Temblé de incertidumbre

ha crecido
En la rasgadura
De mi espalda
Una pregunta

Sueño traidor
A mi cuerpo desarmado
Noche enardecida,
Versos nacientes
De mi locura profanada

Han alimentado
Una destreza inmóvil
Somnolienta, corrompida

Esa pregunta asfixiada
Por mí
Logrará salir
Serán caricias
Palabras solitarias
en mi consuelo.

Escribís

Escribiste en un cuaderno
un suspiro triste
cuando respiraste el abandono
de tu abrazo eterno

hace frío
es una noche solitaria
y seguís escribiendo

le escribís a las ausencias
que vagan por la casa
le escribís a ese silencio
que duerme en el pasillo,
a la fuga del sentimiento
mas necesario

Escribís por que tu voz
ha muerto
escribís sabiendo
que tu poesía
no va a alcanzar
a la razón de tu amargura

Escribís
por que ya ni el llanto
sacia tu vacío
escribís por te ahoga
la ignorancia

Escribís en tu cuaderno
cada día
el desconsuelo
Escribís para sentir
que respiras
escribís por que ya ni el sueño
te presta atención

Escribís para callar

Escribís
por que tus lágrimas
son letras,
escribís por que tu sangre
son pequeños versos
congelados

Escribís por que estás triste
escribís para que alguien llegue
para sentir que alguien más
respira tu aire
Escribís para no sentir
la caricia hiriente de la soledad

Y yo más que nadie losé
y yo más que nadie te siento

por que soy el grito de auxilio
que se escapa de tu voz
soy la sonrisa encadenada
por tu sombra
esa que lucha por poseerte

La mujer que soy

Calle turbia
de dolores eternos
no vas a saciar
tu hambre conmigo
Oscuridad sin nombre
has consumado parte de mí
no permitiré que sigas envenenando
mi inocencia

Soledad tan triste
de orfandad
deja de escribirme
lágrimas secretas

la mujer que soy
tiene poesía ahogada
en la sangre
no todas las palabras
pueden salir de su cuerpo
y la muerden

La mujer que soy
espera un tren
soñó un viaje lejano
una tarde de ardor
no conoce ya los días
de tanto que se ha ocultado
en la oscuridad que la robó

Anhelado tren de salvación
la mujer que me esconde
te espera
Anhelado tren de salvación
¿Cuando vendrás por mí?

Memoria

A la memoria de Adriana Ferrari, para sus hijos.


Ella les dio una caricia
y una sonrisa inocente
se abrazó a ese amor
eterno y puro
para dormir
En las nubes

Ahora el cielo
acoge su dulzura
ahora la noche
es el beso
que desde allá les envía
para arrancarles el insomnio

Han de sonreír para ella
que les habla en el viento
Han de vivir por su nombre
y atesorar su hermoso
recuerdo en la eternidad.

Tren

Vuela
el tren de noche
en un suspiro
se esconden lo días
en la espera
se refugian en los versos
que canta
una sombra en el andén

Se alzan
vagabundas las palabras
se desprenden
del cuerpo nocturno
que diluvia

anuncia el cielo
la huida sigilosa,
el tren vuela
devorando ansiedades
el paisaje lo despide
y calma
a los ausentes

Ellas.

Poesía ganadora del Item LETRAS de Gualeguaychu joven 2011, ha sido para mí un verdadero orgullo.


Avanzan,
Por la avenida
Que lleva al infinito,
Cargan su esperanza
En blancos pañuelos
Que bailan en la memoria
De tristeza.

Ellas luchan

Oímos los nombres
Que gritan
Pidiendo identidad
Aúllan, los rostros
Que viven en la ausencia

Persiste la búsqueda
de voces robadas
Claman las almas
Profanadas de injusticia
Un nombre

Silencio tortuoso
De amaneceres sin sol
Te escondes en el recuerdo,
En las lágrimas de una época
Que dejó su cicatriz.

Ellas avanzan
Por la avenida
Que lleva al infinito
Corren desesperadas
Al encuentro.

Tras el cristal

Estoy frente al espejo
y no encuentro mi otro yo
esa parte de mi que siempre está callada
No veo mis ojos
mis manos no sienten su presencia
y no puedo traspasar
para encontrarla
No hay voces
ni silencio
Se han desteñido hasta las imágenes
De su mundo
el portal se ha roto
- pienso-
por que la que siempre me ha mirado
no está tras el muro
se ha fugado
su ausencia parte mi soledad
en versos oscuros.

La huida

Viaja entre el tumulto del ensueño
Su petición de huir
Y borrar sus rastros
Quiere irse
Desaparecer en las palabras
En el viento.

Pero ¿a donde huirás?
Si hay frío en esta niebla
En esta tierra
donde los sueños mueren
De insomnio

No huyas
Querida esperanza,
No huyas
No me abandones en este mundo,

Tan lleno de silencio y lunas negras
Quédate, no te escapes
Acompáñame,

Unamos fuerzas para romper
el infierno de este mundo
En pedazos de pureza y sonrisas.

Noche en vela

No van a cambiar al mundo
mis palabras
mucho menos detendrán al viento
que se alsa furioso
contra mí

Pero voy escribir
por que moriré
en mi juventud
y no habrá
en ese mañana
ningún elixir
para envenenar al monstruo
que me devora

Le escribiré a los atardeceres
que no veré
y a los hombres
que ya no me conocerán.
vagaré sin mi cuerpo
en las palabras
que nunca me dijeron

y se muy bien que así será
mi muerte joven
así se ha visto
en el espejo visionario
de la habitación
así me han dicho
que será

Entonces yo elegiré vivir
y ya no preguntaré más
por la muerte
la dejare ser
en mi lejana vejez
en mis ya inhóspitos
momentos.