jueves, 3 de noviembre de 2011

Memoria

A la memoria de Adriana Ferrari, para sus hijos.


Ella les dio una caricia
y una sonrisa inocente
se abrazó a ese amor
eterno y puro
para dormir
En las nubes

Ahora el cielo
acoge su dulzura
ahora la noche
es el beso
que desde allá les envía
para arrancarles el insomnio

Han de sonreír para ella
que les habla en el viento
Han de vivir por su nombre
y atesorar su hermoso
recuerdo en la eternidad.

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