Escribirte es lo mismo que llorar,
es lo mismo que gritar,
es lo mismo que morir mil veces,
pero aun así te escribo
y cada palabra en la que pienso
cada frase que hilo con mi llanto
muere con mi voz
anida el dolor en las hojas
de esas cartas
Que jamás te entregaré
Yo elegí la libertad,
y para ser libre
hay que estar solo...
ese es precio
Tanta libertad
termino por aplastarme
por llevarme por un camino
de placeres transitorios
y entregarme a lo fugaz
Nada de eso valió la pena
y es lo que me seguirá esperando...
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