Con las alas rotas
un pájaro se posa
moribundo en mis ramajes
y teje ahí
su nido de muerte
yo lo envuelvo
con mis brazos
de arbol seco
y el murmullo del río
me acaricia los pies
firmes en la tierra
En su gémido último
mi tiempo se detiene
el río calla
la tierra se agrieta
en el silencio
y mis ramas partidas caen
como lágrimas
la noche llega con su bote
y llama al ausente para llevarlo
al otro lado de la costa.
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