domingo, 7 de marzo de 2010

Un fallo, una casa maldita

Hay ecos en las paredes, dolor en el suelo y en las ventanas, remordimiento en las cortinas , soledad en la habitación, pena en los rincones, suspiros en la alfombra y silencio mucho silencio plagado en el ambiente.
El respeto esta callado, la bondad y gentilesa están dormidas, anestesiadas por el orgullo y la ira de estas personas, ya no hay verdad que se pronuncie, no hay mentiras que no se sepan y ya no hay llantos que no se oigan.
Una fría construcción es lo que es esta casa, ese infierno en el que me estoy hospedando, una desolación continua es cada habitación, cada estruendoso rincón, cada maldita palabra que resuena atrapada en las paredes. Maldigo esa casa, pero me compadesco de esos seres, aunque no voy a rogar o a pedir por ellos a ningún dios, a ninguna entidad benévola intangible, el cielo y los dioses dejaron de existir para mi hace tiempo, que hagan ellos de su vida lo que les venga en gana, que sepan salvarse solos, yo no pienso intervenir en sus destinos ni adelantar su castigo. Haya ellos saldarán solos cada cuenta que deven, yo saldé la mía viviendo con ellos y pagaré mis deudas faltantes cuando sea el momento. Los veo rogar, pedir a la iglesia por sus almas llorar por el fracaso que ha sido esta familia, por la maldición que yace en la casa por el abandono que les proporcione, por la independencia que ellos intentaron reprimir, pero fallaron. Fallaron en el intento de querer reterme, de evadir mi independencia, mi desinterés hacia sus asuntos, quisieron formarme a su gusto, a su conveniencia pero no pudieron, mi mente y mi alma pudieron más, mi deseo de salir triunfó, vieron mi espalda alejarse, mi esencia desaparecer entre las brumas de lo incierto, me vieron abandonarlos pisotear sus ruegos, sus oraciones ingenuas a un dios que no está a su servicio, me vieron y es una imagen que les quedará como lección con la generación que me sigue. Aprenderán así a respetar, a brindar apoyo ,contención, respeto, aprenderán por fin a conformar una familia, con mi ausencia.

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