viernes, 27 de enero de 2012

Estoy acá.

Otra vez se hace presente el desencuentro, otra vez volvemos al mismo silencio y a la misma ignorancia.
Es otro día que enfermamos de orgullo, otro día donde nos atragantamos de palabras que ansían encontrarse, pero callamos.
Otra vez te vestís con tu egoísmo, allá vas con tu orgullo que tan miserable te ha hecho. Y yo sigo acá sin conmoverme ya al oírte llorar, sin ensordecerme de dolor al escuchar tus gritos, sin sentirte por que estás lejos, demaciado lejos y a esta altura no estoy segura si quiera esforsarme más para alcansarte, lo he intentado todo, nada parece importarte.
Yo estoy acá mamá, y veo tu vida correr triste, desorientada, estás demasiado lejos de mí.
Nunca nos entendimos, jamás llegaron a vos mis sueños y no compartimos jamás mis triunfos mis fracasos o mis secretos, ¿ Por que mamá? ¿ Por que no podemos hacer algo juntas, sin preocuparnos por nada?
Me siento vacía mamá, incomprendida por vos que deberías entenderme más que nadie, me siento abandonada y perdida y se que no vas a entender mi angustia, que vas a pensar que soy demaciado grande para necesitar atención y caigo en la desmotivacion de pensar que es muy tarde ya para las dos.
Mi orgullo también es grande y miserable, no me ha dejado derramar una lágrima en tu presencia pero el dolor es igual de intenso. Tu carga es cruel, lo entiendo pero existe un mundo más allá de tus tristezas, no te niegues la posivilidad de sonreír, acá estoy yo mamá existiendo en tu mundo de espinas.  
Me ha inundado la emoción cuando te he visto entre el publico las veces que he bailado, donde por fin siento que me acompañas en lo que más amo hacer, cuando te veo ahí sentada esperando mi aparición me siento por fin comprendida.
¿Por que esta distancia absurda? Lo único que siempre quise que me dieras era tu apoyo, tu palabra incondicional y sabia, tu compañía, pero me has torturado con críticas, reclamos y palabras egoístas,¿ Por que? llevo 19 años buscando una respuesta a tu frialdad.
La vida es dura losé, te oigo llorar todas las noches desde mi casa y veo tus ojos maltratados por el llanto en las mañanas, ya no hablamos y apenas nos vemos durante el día. Es tan triste.
Me iré de casa el proximo mes, elejí estudiar lejos de la ciudad para ya no convivir con esta situación, sera un buen cambio para las dos, no será diferente para mi vivir sola que estar en casa. El silencio sera el mismo.
Debo confesarte mamá que me siento sola y desesperada, por que no soy capas de salvarte de esa oscuridad en la que has caido.
Son mis últimas semanas en casa, podes persivirlo pero aun así no oigo tu voz. Eso me duele en el alma.
No olvides que aun estoy acá, todabía existo aunque reniegues de mi existencia aca estoy, callando mi angustia igual que vos.
      
   

No hay comentarios:

Publicar un comentario