Una luz cobarde
me atajo en el camino
era tenue y pacifica
pero mis ojos
acostumbrados ya
a las penumbras de la calle
se inivieron
Sentí la brisa del puerto
arrancarme la piel
estaba sola,
y tu perfume sello mi voz
en la noche que te dibuja
No hay vegetación
que sobreviva a mi invierno
otra luz se asoma por el este
llegará con vos mi primavera.
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