Te paraste al final de un pasillo estrecho y me miraste con anhelo, puedo ( tal vez) agradecer que no me hallas dicho nada, que hallas hecho caso omiso a la situación, por que tampoco habria sabido que decirte.
Se desprendio de la endidura de mi pecho un grito, que jamás llegaste a oir y pensé mientras mantenía la mirada fija en el vacío, en todas las cosas que nunca nos diremos.
Mi cuerpo no me dejó correr a abrazarte, te ví preocupado y lamento creer que no es por mí, seguramente libros y calles ocuparan tu mente, sueños, poemas y trivialidades.
Levanto mi mano para saludarte, no voy a hacercarme más que eso, le sonrío al ayer que vuelve para complacerme y destruirme, ves mi cabello cubrir mi espalda todo encrespado y revelde. Me pierdo entre paredes y silencio, pensarás que hice bien en no acercarme y también te sumercis entre rostros y autos, soy una más cruzando el puente.
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