Vacío,
ocioso y demante
vacío
cruel y constante
vientos de obsidiana
rasgan el miedo
de una sombra,
se oye el crepitar
de mis huesos
en las inconsumibles llamas
del ayer
Vacío
voráz y pretencioso
Vacio
inconsolable y triste
Avidez,
indigna del desventurado,
me atraviesa gustosa
con la verdad
Entiendo que el vacío
existió y existirá siempre
y que siempre existieron
y existirán
sonrisas para llenarlo.
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