"Muero extrañamente... no me mata la vida, no me mata la muerte, no me mata el amor, muero de un pensamiento mudo...como una herida" Delmira Agustini
domingo, 9 de septiembre de 2012
He vuelto a velar en las noches, a canalizar mis nervios con un cigarrillo, a comer mis uñas, a llorar en silencio, a convivir con un vacío que persiste.
Me tienta pensar en que hubiera pasado sí..., pero siempre he dicho que el "hubiera" no existe y a esta altura de mi vida no voy a contradecirme.
Me siento devorada por ese vacío, consumida por el desinterés de encontrar algo que me sacie, ahí es cuando tu silueta vaga por mi mente y tu nombre se escabulle en un suspiro. No tiene sentido, me lo he repetido una y otra vez, pero encuentro en tu inalcanzable figura un alivio transitorio de la realidad que me vive. Nunca serás mío, no hace falta recordarlo, pero vela en mí la certeza de que mientras existas, podré sentirme.
Duele sí, amar no siempre implica la eterna felicidad y tendré que conformarme con palpar las sensaciones que me has despertado. Si bien admito que daría lo que fuera por que hoy estés acá y que a veces me llena de pesar el hecho que no estés, estoy dentro de todo conforme.
Me haces reír tanto como me haces llorar y enojar.
Voy a recostarme, la noche ya a pasado asi que supongo que podré dormir tranquila, voy a dejar una sonrisa entre los versos de una poema consumado de olvido.
Ahí me busco a veces cuando llueve.
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