Si vas a matarme entierra ese puñal sin culpa y con crueldad, no lo dudes, no lo pienses entiérralo crudamente aquí en el pecho y en cada lugar que tenga tu nombre.
Matame si tienes la intención o ámame, cualquier cosa estará bien solo te pido que no me aseches, con el filo de esa incertidumbre que grita en tu mirada.
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