lunes, 15 de abril de 2013

Dante

Se detuvo frente a mí
cortándome el paso
 y la respiración
clavó en mi sus ojos
desorbitados por el hambre
y las ansias

Me sentí horrorizado
pero a la vez, seducido
por aquella presencia
que se manifestaba en mi camino

La escuché gruñir
y rasgar la tierra con sus garras
venía por mí
y yo apenas pude dar
un paso hacia atrás
parte de mi estaba dispuesto
a recibirla una vez más

hasta la noche parecía temerle
escondida en la funesta espesura
de este bosque...

La oscuridad también me asecha
¿Quien me devorará primero?
me pregunto.











martes, 2 de abril de 2013

Que Piazzolla me acaricie
mientras la tarde se muere
en mis papeles de nostalgia

Dejarme rasguñar
por el olvido
y sonreir,
sonreir por que el piano
que apuñala las paredes
me hace bien.



lunes, 11 de marzo de 2013

Se astillo el espejo 
y la noche sangró
de insomnio en las páginas
de mis libros 

La resignación es otra forma
de sanar 

miércoles, 6 de marzo de 2013

Tal vez mis recuerdos de hoy sean vagos mañana por eso quiero escribirlo, quiero reconocer que a pesar de mi ebriedad jamás pierdo la razón, es cierto que no soy quien digo ser. No soy tan despreocupada como me hago ver, ni tan fría e insensible, existen cosas que me conmueven y me emocionan así como hay cosas que me sangran. Me he enamorado más de una vez, así como me he desvanecido en lágrimas inútiles.
Hay un hombre que me seducido sin saberlo y ha desdibujado la linea que existe entre la dicha y la destrucción.

martes, 26 de febrero de 2013

La pared inmovil ante mi puño frustrado, el temblor ahogado de mi voz en el crujir de los segundos.
Una vez más el vano encuentro de mi piel con esa fría resistencia.
Cansancio, lágrimas, silencio...


martes, 19 de febrero de 2013

Me detuve estrepitosamente a mitad del recorrido, me aturdía el eco de mis propios pasos. Miré con desdén mi alrededor, oscurecía la garúa era intensa y siempre un atardecer con nubes es aún más agónico que el de siempre. Me quedé inmóvil un momento no quería reanudar el viaje, mi desesperación era tal que desee detener el tiempo hasta por lo menos hallar otra salida, pero resultó inútil y patético. Toda yo era una legítima representación del fracaso, ahí parada en medio de esa garúa lastimosa, lamentándome en el silencio por lo que no pude hacer mientras podía. Como si clamara por piedad, la noche me encontró en el mismo lugar, nadie iba a venir así me quedara horas a esperar, pensaba ¿Esperar a quien? No entendía que era lo que me anclaba a esa sensación desgarradora, la lluvia no cesó y no sé cuanto tiempo estuve ahí parada meditando mi existencia. La calle esperaba ansiosa el veredicto sobre mi marcha. Miré hacia atrás una última vez y anhele el regreso, pero el tiempo había pasado sentí rabia y nostalgia por todo a lo que debía renunciar, aun así mis pasos siguieron firmes así como ese sabor amargo en mi boca.








lunes, 18 de febrero de 2013

Se ha empezado a desquebrajar mi orgullo y el temor de admitir que mi vida es un caos, se ha consumado.
No sé en donde estoy parada ni que decisión debería tomar, he caído en un completo desconcierto, no sé a donde ir y me siento despojada de la necesidad de aferrarme a algo. También respiro soledad.
Los dias pasan y me encuentro siempre en el mismo lugar, no hay avance ni retroceso solo el silencio y la quietud, de los errores que me punzan. No puedo evitar pensar que he fracasado en lo que he elegido con tanta seguridad, pero quiero volver a intentarlo y será en el decimo sexto intento en el que confirmaré si realmente he errado en el camino. Estoy además, algo asustada por que no sé que me espera, ya no tengo esa soberbia de decir que puedo enfrentarme a todo y sin ayuda, por que realmente no lo sé.
Todos hemos tenido un auje y quiebre, ¿Quien no ha tocado fondo para volver a emerger?