El otoño se abre paso, discreto, glorioso con una belleza casi poética, nos deleita su neutralidad, su arte.
Por eso quizás nos golpea tan fuerte el invierno con su escala de grises, como si nunca lo hubiéramos visto venir.
Somos hipócritas.
Por eso quizás nos golpea tan fuerte el invierno con su escala de grises, como si nunca lo hubiéramos visto venir.
Somos hipócritas.
Mientras el mundo se enfría yo bailo, antes de que mi sangre haga silencio.

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