tranquilo por mis piernas
oí en el vacío una voz
que cantaba
mi cuerpo recorrió la pista
al compás de un bandoneon
yo no estaba,
Recordé entonces
que el gusta de esa música
tan memorable
tan bella
tan significativa en nuestra historia
Otra pieza me llamaba
y allá fue mi cuerpo una vez más
a sentirlo
a conocer otra historia
me pregunté
¿donde estará?
mientras recuerdos fugaces
me atacaban
su sonrisa reinaba
en mis pensamientos
Sentí su perfume
en la última milonga
escondido quizás
en el trazo de mis piernas
sentí su mirada atravesarme
como si se escondiera
en algún rincón
La noche
cantó para nosotros
ese otoño
tu voz resultó se más pura
que el amanecer.


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