jueves, 20 de septiembre de 2012

Otro vaso cubre la mesa
más sonrisa
menos realidad
Otro cigarrillo 
muere en mi boca
mientras la oscuridad 
recorre mi cuerpo

En el amanecer 
está la invitación 
para volver

El tiempo es eterno
para las lágrimas
y tan fugaz para el goce.
 
Estás tentando al demonio... 


sábado, 15 de septiembre de 2012

Él la observa, la mira con curiosidad y tal vez ansias, ella sonríe como si no existieran preocupaciones y él la ve. Trata de esconderse en la suposición de una sonrisa tímida cuando ella se planta frente a él y lo mira a los ojos, es imposible mantenerle la mirada, sus ojos son demasiado profundos.
Se abstiene de tocarla, de probar su piel de soñarla.
Ella habla, él solo escucha su voz y examina cada detalle de su comportamiento, descubrió que cuando se le acaban las palabras o los nervios la invaden toca el lado derecho de su frente y que cuando se avergüenza se toca el brazo izquierdo y sonríe escondiéndose en si misma. Siempre ha sido muy observador y detallista.
El la despide con esa camuflada indiferencia, ella se va. Él la observa hasta perderse de vista, es discreto se asegura de que nadie se percate de ese débil asombro y curiosidad que le despierta esa mujer. Mañana volverá a buscar otra excusa patética para rondar por esos lugares que ella frecuenta y tendrán un encuentro casual, tomara nota mental y se irá a casa como si nada.

jueves, 13 de septiembre de 2012

El mundo nada en maravillas
gira entorno al sol
florece en primavera
y nosotros tan ingenuos
apoyados en el marco
de la ventana.
La espera implacable
la zozobra 
la tarde
El tiempo 
la infinidad que existe
en la palabra Nunca.

martes, 11 de septiembre de 2012

¿Amor?

Cuantas veces he cuestionado tu existencia,
cuantas veces te he maldecido
y cuantas más te he gozado

Cuantas veces me hundiste
en la desventura, en el olvido
en la desesperanza

cuantas noches de silencio
he dejado marchar
entre caricias
y cuantas promesas
se han perdido en un suspiro

El amanecer me punza
y el espejo se ve tan cruel
con mi imagen encerrada
en ese recuadro hostil
me muestran en el envase
que soy

El amanecer vacío
los pasillos desiertos
las sensaciones roídas
la indispensable impresión
de que todo va a cambiar

La sonrisa no puede abandonarme

lunes, 10 de septiembre de 2012

Se escucho una risa estruendosa por todo el bar, era una madrugada casi primaveral , los presentes la oyeron pero no dieron la menor importancia ya que dado el horario y el lugar era algo completamente normal. Los dueños al ver de quien se trataba se miraron y sonrieron.
Allá en un rincón estaban ellos con la mesa llena de botellas y vasos, hablaban muy de cerca y se miraban a los ojos. El ahogaba la risa con las manos, ella bebía.
Ella lo observó detenidamente unos instantes, él le hablaba pero por alguna razón le había llamado la atención su rostro, su piel, su boca, se abstuvo de tocarlo y trato vagamente de recuperar el hilo de la conversación, se le hacía difícil. Él descubrió en ella un particular comportamiento ante el nerviosismo y rieron juntos, la noche pasó entre risas y miradas intensas en alguna que otra tentación y algún que otro trago. Él demostró ser un gran observador, por lo que ella trataba de dominar sus impulsos para no delatarse y fumó más de un cigarrillo para anestesiar las tensiones. Jamás borro la sonrisa de su rostro.
El sol saldría en cualquier momento así que salieron, caminaron largo rato y llegaron a determinado punto nadie se atrevió a nada, solo se miraron fugazmente en unos milésimos instantes de silencio, él rió por el incontenible gesto de su acompañante ante la situación. Se despidieron lentamente.
 Abandonaron la esquina con rumbos diferentes, ya se encontrarían de nuevo.